Perdón por el espóiler

9m

Se publicó en

El mejor infarto de mi vida
Cuando leo en las revistas de divulgación que quizás un meteorito impacte contra la Tierra y nos destruya en el año 2213, casi nunca estoy de acuerdo con la primera persona del plural. ‘Nos’ destruya. ¿A quiénes? ¿A nosotros? Es improbable, porque todos ya vamos a estar muertos desde mucho antes: el becario que escribió el artículo; el jefe de sección que lo mandó a redactar; yo mismo, que leo aburrido la noticia en la peluquería; el peluquero, que se cree todo y después sufre; incluso la señora que espera el turno para hacerse el brushing. Todos vamos a estar muertos mucho antes de que pase la catástrofe.

El mundo nos pertenece, y pertenecemos a él, hasta la onda expansiva de ciertas fechas. Por fuera de ese límite, da lo mismo que el meteorito caiga en la Tierra o en Júpiter. ¿A quién le importa dónde se acaba la vida, si nadie estará ahí para morir por nosotros? Si no sentimos la mínima hermandad con los dinosaurios aniquilados en península de Yucatán hace sesenta millones de años, tampoco deberíamos sentir empatía por los pobres mamíferos que morirán aplastados en la próxima desgracia de piedra, aunque se llamen González y les guste el Nesquik.

A mí me provoca curiosidad la suerte del mundo en el que viviré hasta que me muera: me importan las guerras, los tornados, los mundiales de fútbol, las epidemias, los nuevos modelos de teléfonos y la eventual aparición de los extraterrestres. Pero todo esto me importa si pasa en un lapso de tiempo más o menos corto.

También me intriga (pero algo menos) si algo de todo esto ocurre y lo puede ver mi hija, aunque yo no esté. Pero más allá de esa fecha, que supongo que es la primavera del año 2100, el destino completo de la Humanidad me chupa bastante un huevo.

Hubo una vieja, búlgara y ciega, que vaticinó un montón de hechos increíbles (*), incluida su propia muerte en 1996. Sus vaticinios empezaron a ocurrir hace años, y gracias a eso mucho de lo que dijo ya se cumplió: la desaparición física de Stalin en 1953, la caída de las torres gemelas en 2001 y el actual conflicto islámico en Europa, por ejemplo; pero ella fue más lejos en el tiempo y también predijo una extraña epidemia de envejecimiento para 2088, el descubrimiento de los viajes temporales en 2280, la llegada de un nuevo profeta en 3871, la inmortalidad humana (como avance científico) en 4599, y el mismísimo fin del mundo, que según ella ocurrirá en una fatídica tarde del año 5079. Perdón por el espóiler.

El año 5079 está tan lejos que me da todo lo mismo. Sin embargo, más que sus predicciones, me interesa la historia de esta mujer.

Si el lector pone ahora mismo el nombre de la vieja búlgara en el buscador (se llama Vangelia Pandeva Dimitrova, alias «Baba Vanga») verá antes que nada la foto de una mujer con los ojos sellados de ceguera y pocos dientes en la boca. Eso ya es bueno, porque nos da la sensación de que podría ser verdad todo lo que se dice que dijo.

Enseguida vemos que la vieja tiene una entrada en la Wikipedia, y eso nos alegra un montón, porque jerarquiza la posibilidad de la certeza, pero ya el segundo párrafo nos deja de interesar, porque la Wikipedia duda sobre todo el asunto. Así que mejor cerramos la pestaña científica y miramos otra foto, en donde la mujer tiene la cabeza cubierta con una manta oscura (esto nos parece prometedor) y señala con un dedo hacia adelante, como si estuviera a punto de venir el tren y solo ella escuchara el sonido de las ruedas.

Nos da mucho miedo y mucha esperanza la foto de la vieja. Si hiciéramos turismo por Bulgaria y ella apareciera por la esquina, cruzaríamos de cordón. Y eso solo, esa mínima certeza, nos asegura que todo lo que salió de su boca sin dientes merece ser la pura verdad.

Por lo que se sabe, esta señora pronosticaba sucesos y fatalidades con ritmo de ametralladora: de día, de tarde y de noche. Sus vecinos aseguran que lo único que hacía la mujer era comer, cagar y escupir augurios con la voz finita; tres de sus nietos (que habían sido expulsados de la escuela por mal comportamiento) se turnaban para anotarlo todo en once libretas de tapas verdes.

Los pronósticos de la mujer tenían una cierta cronología y avanzaban en el tiempo como las zancadas de un gigante. «En el año 2183», dijo la vieja una mañana de 1970, «una de nuestras colonias en Marte se convertirá en una nación nuclear y pedirá la independencia de la Tierra». No es difícil imaginar a su nieto más chico, Iván, escribir esta predicción en la libreta mientras se le caen los mocos.

Una tarde en que sus nietos no estaban (fue cuando le dieron a Stoikov el balón de oro de 1994), la vieja debió dictarle un vaticinio al señor del carro de las verduras. «En el año 4308, Gregor», le dijo, «debido a una mutación genética, el hombre utilizará más del treinta y cuatro por ciento del cerebro, y se perderá por completo cualquier noción de malicia; mientras tanto, tú sigue cobrándome tres cuartos de calabaza como si fuesen un kilo». Esta frase, humorística, sigue siendo muy usual en Macedonia.

Hoy circulan por internet miles de sus presagios sobre próximas guerras, avances tecnológicos, aparición de extraterrestres, resultados de copas del mundo y enfermedades intempestivas. Por supuesto, ya es imposible saber cuáles vaticinios son realmente de la vieja y cuáles son textos falsos de frikis chistosos. Pero no importa. Ya hace quince años que es más divertido lo que dice internet que lo que ocurre realmente. En una sobremesa, cuando te cuentan algo, nadie quiere saber si es verdad: solamente queremos que sea divertido.

El fin del mundo, o el meteorito que acabará con todo, o el sol apagándose, ocurrirán en un tiempo tan lejano que da lo mismo. Yo cruzo los dedos para llegar vivo al Mundial de Fútbol del año 2030, que quizás se juegue en Argentina y en Uruguay. Quisiera estar allí, con sesenta años, y no morirme sino hasta después de la final. Ojalá la vieja búlgara se despierte de su muerte y me vaticine ese futuro. Después de eso, sí, que el mundo se venga abajo.


(*) Las premoniciones de Baba Vanga

2018: China se convierte en la nueva potencia mundial.
2023: La órbita de la Tierra cambiará ligeramente.
2025: Europa estará con problemas de poblamiento.
2028: Desarrollo de una nueva fuente de energía. El hambre lentamente pasa a ser un problema para la humanidad.
2033: El hielo polar se está derritiendo. Fuerte subida del nivel del mar
2043: Economía del mundo mejora notablemente. Mientras que en Europa, los musulmanes dominan.
2046: Cualquier órgano podrá ser producido en masa. Intercambio de órganos se convierte en el método preferido de tratamiento.
2066: Roma será atacada por EE.UU. con un arma climática.
2076: El mundo será dominado por la ideología comunista.
2084: Restauración del medio ambiente.
2088: Emerge una nueva enfermedad. El envejecimiento rápido.
2097: La temible enfermedad ligada al envejecimiento rápido se cura.
2100: Un sol artificial ilumina el lado oscuro de la tierra.
2111: Las personas se vuelven robots.
2123: Gran guerra entre las naciones pequeñas. No obstante, países potencias son los involucrados.
2125: En Hungría, se reciben las señales espaciales.
2130: Colonias bajo el mar.
2164: Aparecen animales mitad humanos.
2167: Aparece una nueva religión.
2170: Gran sequía.
2183: Colonia en Marte se convierte en una nación nuclear y pide la independencia de la Tierra.
2187: Dos grandes erupciones volcánicas se previenen con éxito.
2195: Evolucionaron las colonias marítimas, alimentos y energía en abundancia.
2196: Se produce la mezcla completa de asiáticos y europeos.
2201: El Sol se desaceleró. Las temperaturas bajan en el planeta.
2221: En la búsqueda de vida extraterrestre, los seres humanos se encuentran con algo muy horrible.
2256: Embarcación da vuelta a la Tierra con una terrible enfermedad.
2262: Las órbitas de los planetas comienza a cambiar paulatinamente. Marte está en peligro de ser golpeado por los cometas.
2271: Las leyes de la física cambian.
2273: Mezcla de Asia y gente de color. Aparecerá una nueva raza.
2288: Viaje a través del tiempo se inventó. Nuevos contactos con extraterrestres.
2291: Cambio en el Sol, volviendo a brillar completamente.
2296: Fuerte llamarada solar, forzada por el cambio de la gravedad. Estaciones espaciales y satélites viejos comienzan a caer.
2299: En Francia, un movimiento de guerrilla surge en contra del Islam.
2302: Leyes y secretos importantes del universo son revelados.
2304: Secretos de la Luna se revelan.
2341: Algo terrible se está acercando a la Tierra desde el espacio.
2354: Accidente en un sol artificial creado por el hombre conduce a la sequía.
2371: Se produce la gran hambruna para la humanidad.
2378: Nueva raza aparece rápidamente.
2480: Tierra en la oscuridad.
3005: Guerra en Marte. Cambio en la trayectoria de los planetas.
3010: Cometa golpea la Luna alrededor de la Tierra. Dicho objeto proviene de un anillo de piedras y polvo.
3797: En ese momento, todo lo que vive en la Tierra muere. Pero los seres humanos son capaces de empezar una nueva vida en un nuevo sistema solar.
3803: El nuevo planeta está escasamente poblado. Hay poco contacto entre las personas. Diferente clima global cambia el cuerpo de las personas y mutan.
3805: Guerra entre los humanos por los recursos. Más de la mitad de las personas mueren.
3815: Termina la guerra
3854: Las personas viven como bestias.
3871: Nuevo profeta enseña a la gente los valores morales y religiosos.
3874: Nuevo profeta recibe ayuda de toda la población. Una nueva iglesia se organiza.
3878: Iglesia enseña nuevas ciencias.
4302: Nuevas ciudades están creciendo en el mundo. La nueva iglesia se desarrolla en base a tecnología y ciencia.
4302: Gran desarrollo de la ciencia. Científicos descubren todo sobre el impacto de las enfermedades en el cuerpo.
4304: Se ha encontrado un camino para vencer cualquier enfermedad.
4308: Debido a la mutación en las personas, el hombre utiliza más del 34% de sus cerebros. Se pierde por completo cualquier noción de malicia u odio.
4509: El hombre finalmente alcanza el nivel de desarrollo que le permite alcanzar las formas de contacto con Dios.
4599: La humanidad alcanza la inmortalidad.
4674: Desarrollo de la civilización alcanza su cima. El número de personas que viven en diferentes planetas aumenta.
5076: Se llega al límite del universo. A partir de ahí, nadie lo sabe.
5078: Se rebasa el límite del universo. Más del 40% de la población está en contra.
5079: Fin del mundo.

Hernán Casciari