Un blog puede convertirse en cualquier cosa

Tenemos un gato mexicano

2m

Se publicó en

Libro «Más respeto que soy tu madre» de Hernán Casciari

Más respeto que soy tu madre

El otro día alguien me pedía que hablara del Cantinflas, y yo quise esperar hasta hoy (que cumple seis años), así que les voy a contar cómo llegó a casa, caído propiamente del cielo, en la primavera del noventa y nueve. 

En esa época teníamos un perro muy querido que se llamaba Sumcutrule, que se pasaba el día persiguiendo a los citroën. Yo no sé por qué había elegido esa marca, pero cuando oía un motor 2CV saltaba la tapia y lo corría por la calle, mordiéndole las ruedas. Los citroën eran inofensivos y no pasaba nada, hasta que salió al mercado el Citroën América, que era bravo, y nos mató el perro un treinta de mayo aciago.

¡Qué dramón!

Sufrimos como si se hubiera muerto el Caio, que en esa época tenía once y también nos habíamos encariñado mucho con él. Fue una época fea: toda la familia llorando por los rincones y acordándonos del Sumcutrule, que era marca foxterrier y tenía los mismos ojos que el Víctor Laplace.

Una semana después del asesinato, la Sofi (que iba a la primaria) dejó de comer por culpa de la tristeza. El Zacarías dice que dejó de comer por culpa de Menem, pero yo creo que era por la tristeza. Así que nos planteamos conseguir otra mascota, que siempre es mucho más fácil de conseguir que otro presidente. Y justo cuando íbamos a la veterinaria a comprar una tortuga (que son más duras y se mueren menos que los perros), un vecino loco que ya murió, y que siempre nos tiraba cosas al patio, nos sacude con un gato blanco recién nacido.

La Sofi enseguida lo agarró y lo empezó a acariciar, y supimos que ése sería nuestro gato de ahí en más. Como le dolía todo el cuerpo al felino, en vez de maullar en castellano (miauuu) maullaba en mexicano (mieeeeiiiuuu), así que el Nacho le puso Cantinflas, como el actor Mario Moreno, por eso y porque tenía bigote. También le podríamos haber puesto Don Ramón, pero ya había un zapatero en el barrio que se llamaba así. Eso pasó un treinta de octubre, que desde ese día es el cumpleaños del Cantinflas y de Maradona. ¡Feliz cumple para los dos!

Hernán Casciari