Hay 0 cuentos sobre la escritura

Libros

Libro «Cuentos contra reloj» de Hernán Casciari
Cuentos contra reloj
100 covers de cuentos clásicos
Charlas con mi hemisferio derecho
El mejor infarto de mi vida
Messi es un perro y otros cuentos
El pibe que arruinaba las fotos
Libro «Renuncio» de Hernán Casciari
Renuncio
Los consejos de mi abuelo facho
Todos los desechos reservados
Más respeto que soy tu madre
Papelitos
El nuevo paraíso de los tontos
Una playlist de 125 cuentos
Seis meses haciéndome el loco
España, decí Alpiste
Cuentos contra reloj
Escribí este cuento con fiebre y con cuatro dedos. El índice y el mayor de cada mano. Yo puedo escribir muy rápido, pero solamente así, con cuatro dedos. Desde chico escribo así.
El mejor infarto de mi vida
El otro día mi hija me preguntó cómo había que hacer para escribir una poesía, y entonces le improvisé un reglamento de diez pasos fundamentales. Le dije: «Nina, escuchá muy bien este decálogo para ser poeta»....
El mejor infarto de mi vida
Solamente puedo escribir cuando se me antoja. No tengo eso que se llama el oficio. Para peor, se me antojan pocos temas: mi hija, los cambios en la sociedad, el fútbol, la hipocresía en las relaciones...
El nuevo paraíso de los tontos
Una serie de situaciones (gratas) provocaron que el mes pasado haya escrito poco en mi cuaderno. Es verdad que no redacto estas páginas para nadie, pero también es mentira: suelo andar por la casa con más...
El nuevo paraíso de los tontos
Hace unos cuantos meses me llamó a casa Luis Rull, uno de los organizadores del EBE 2008, para invitarme a dar la charla final, la que cerraría el evento. Como Luis es muy previsor, me llamó...
El nuevo paraíso de los tontos
Esto pasó hace muchos, muchísimos años. Para ser exacto, tres. En las historias de la vida real quizás tres años suenen a poco, pero para una anécdota virtual tres años es la prehistoria. Internet es una...
El pibe que arruinaba las fotos
Siete de la tarde en Buenos Aires. El teatro Margarita Xirgu está en silencio; una multitud de lectores ha llegado desde diferentes lugares de Argentina para oír la presentación de un libro. En una mesa vacía,...
El pibe que arruinaba las fotos
La última vez que estuve en Buenos Aires fue hace cinco años. No existía la Nina, ni yo sabía qué cosa era un blog. Estuve allí veinte días en los que, sin saberlo, abracé a mi...
El pibe que arruinaba las fotos
Una tarde de 1990 fui a tomar la leche a la casa de un muchacho que se llamaba Diego Grillo Trubba. No me acuerdo bien por qué, pero en la reunión había otra gente y el...
Dos veces, y no una, mi abuelo materno me ayudó a ser un escritor. Y las dos veces su intención fue convertirme en su títere. Ahora que el hombre ha muerto soy capaz de escribir sobre...